sábado, 4 de julio de 2009

Sshhhhhh!!


Silencio, hoy por fin silencio.Sólo durante el tiempo que dura un sshhh!, pero absoluto silencio.Pero no, no me refiero al silencio como expresión de la ausencia de sonido no, sino a ese silencio que sólo algunas contadas y escasas veces conseguimos. Ese que es capaz de ensordecer tus oídos aunque te encuentres en medio de una multitud de gente, en una discoteca, con la música a tal volumen que vibra hasta el suelo, pero tú no oyes nada.Sí, ya sabes, como ese que sientes cuando haces que tu cuerpo flote en el agua mientras miras al cielo y tus orejas se taponan escuchando el latir de tu corazón y tu respiración. Hoy lo conseguí, hoy lo encontré, aunque seguramente me encontró él a mi.
Un baño relajante, un fast-food en una terraza y un helado italiano, algo quizás trivial para muchos, pero todo un paraíso de sensaciones para una vida llena de días monótonos, sumergida entre unos libros que he releído cien veces de mil maneras distintas y que cada vez me enseñan menos, pero me prometen más (tal vez confío en ellos demasiado) . Luego un paseo por los tristes y un vistazo a la Alhambra.Es curioso, los que hemos nacido aquí no somos conscientes de lo que nos rodea.Mi amigo miraba maravillado,él no es de aquí y no dejaba de repetir: "¿por qué no me has traído aquí antes?". Y le he contestado: "no lo sé". Y la realidad es que vivo estresado y nervioso quejándome por no encontrar un sitio donde evadirme y olvidar todo lo que me oprime y lo tengo tan cerca.Ha sido un momento único, la temperatura era perfecta, el paisaje inmejorable y, a pesar de estar repleto de turistas curiosos que llenaban el aire de cientos de murmullos en diferentes lenguas, por un instante, por unos maravillosos y breves pero eternos segundos, todo se ha calmado, no había más que nuestras cabezas inclinadas hacia atrás observando fascinados el lugar. Y entonces todo se ha llenado de sshh, paz, sosiego, SILENCIO.Y aunque ha sido ínfimo y pasajero, me ha llenado de energía para luchar un poquito más y seguir de frente.
Así que hoy le agradezco a mi silencio que halla regresado dándome un hálito de vida para continuar.Pero no te vayas muy lejos, seguramente te necesitaré pronto.